Iglesia de San Cristóbal

Iglesia de San CristobalLa Iglesia de San Cristóbal de Muel, año 1706, es un edificio de estilo Barroco tardío con elementos mudéjares.

La fachada se adorna con pilastras de piedra y una alta torre campanario, único vestigio del anterior templo mudéjar, de ladrillo en el lado del Evangelio con sus dos primeros cuerpos de planta cuadrada y los dos superiores octogonales.

La torre es de planta mixta, muy sencilla, con apenas motivos decorativos, que se resumen en la aplicación de abundante cerámica, en distintas fajas y paños, y vanos abiertos en arcos de medio punto articulados por cornisas.

Tras la reciente restauración ha recuperado todo el lenguaje mudéjar originario, que se había ocultado tras la reforma barroca y el paso de los años. El cuerpo superior de la torre pertenece a esta última época.

Ermita de la Virgen de la Fuente

Ermita de la Virgen de la FuenteLa Ermita de la Virgen de la Fuente de Muel fue edificada en 1777 y renovada en 1817. Consta de una sola nave. En las pechinas de la cúpula que cubre el crucero, Goya pintó unos frescos de extraordinaria factura que representan a los padres de la Iglesia y que han sido restaurados recientemente. Los zócalos de la ermita se decoran con cerámica de Muel.

La Ermita, asentada sobre el dique romano, es Bien de Interés Cultural y actualmente preside el parque de Muel, donde existen también restos del castillo musulmán y de un molino árabe. 

Por todo ello, es un espacio privilegiado que constituye uno de los puntos claves del Patrimonio Cultural y Natural de Aragón.

El interior

Interior de la Ermita de la Virgen de la FuenteEl interior es clasicista y la ermita tiene dos partes diferenciadas y separadas por una reja construida en 1980: la nave y la capilla.

La nave de la iglesia con bóveda de medio cañón está decorada con altares que se dedican a diferentes advocaciones: San Antonio, San Pascual Bailón, San Francisco de Asís, la Virgen del Pilar y hacía la parte izquierda la Virgen del Carmen.

El suelo de esta ermita fue primero de cerámica, posteriormente de cemento y en la restauración de 1997 se colocó mármol combinado con la recuperación del primitivo pavimiento en algunas zonas.

La Capilla

Capilla de la Ermita de la Virgen de la FuenteEs la parte principal de la ermita y parece responder a la construcción de 1770, realizada en acción de gracias porque la presión del agua no reventó la ermita aunque entró en ella por la primitiva puerta situada en el muro de la Epístola y que hoy se encuentra tapiada.

En el altar principal está la talla en madera de Nuestra Señora de la Fuente que se puede datar a finales del siglo XIII o principios del siglo XIV y que ha sido una imagen muy venerada. Antiguamente la Virgen se encontraba en un camarín abierto sobre el muro y rodeado de pinturas que simulaban un retablo, retablo que se imitó al construir el actual y en el que se colocó la talla de la Virgen rodeada de espejos para darle mayor luminosidad y dignificar el espacio en el que está la imagen.

Decorando la capilla o cabecera de la ermita se colocó en el tercer cuarto del siglo XVII el arrimadero de azulejería de Muel.

La obra de Goya

Para la ermita, Francisco de Goya recibió -en 1770- el encargo de decorar las cuatro pechinas, pintando las figuras de los cuatro Padres de la Iglesia: San Gregorio Magno, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo.

Pechina de San AgustínPechina de San AmbrosioPechina de San GregorioPechina de San Jeronimo

Las pintó al óleo directamente sobre el muro y en ellas se puede ver cómo repitió algunos modelos de las pechinas que hizo en la iglesia jesuítica de San Juan de Calatayud, aunque creó un nuevo modelo iconográfico al representar a San Jerónimo.

Aunque fueron realizadas con gran celeridad, constituyen una buena muestra de la genialidad de Goya, pintor aragonés nacido en el vecino lugar de Fundetodos, y son un ejemplo de la fuerza de su trazo y de la luminosidad de su pincelada.

Pechinas de la Ermita de la Virgen de la Fuente

Exterior

Exterior de la Ermita de la Virgen de la FuenteEl exterior de la ermita es de mampostería, combinando piedra y ladrillo, y está presidido por la cúpula octogonal cuyas tejas, llamadas de lágrima, son de la típica cerámica popular de Muel.

Las torres que enmarcan su fachada principal encierran las campanas y en el lateral, abierta al antiguo camino del Huerva, se puede contemplar la primitiva puerta.

La ermita, asentada sobre el dique romano, es Bien de Interés Cultural y actualmente preside el parque de Muel, donde existen también restos del castillo musulmán y de un molino árabe. Por todo ello, es un espacio privilegiado que constituye uno de los puntos claves del Patrimonio Cultural y Natural de Aragón.

 

 

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