Dique de la Presa Romana

Dique de la Presa RomanaEl dique de la presa romana de Muel fue construido por los romanos posiblemente en el siglo I, con la finalidad del posible abastecimiento de agua a Zaragoza. Fue una de las cinco grandes presas que los romanos construyeron en Hispania: Almonacid, Muel, Cornalvo, Alcantarilla y Proserpina.

Los únicos restos que quedan son el paramento de aguas abajo, con la elaborada fábrica de sillería a soga y tizón de caliza blanca. El vaso está totalmente aterrado y ocupado por la huerta alta de Muel, habiéndose desviado el cauce del Río Huerva. Las filtraciones de la presa han dado lugar a un estanque a su pue y a una famosa fuente, que conforman el Parque Municipal de Muel.

El Río Huerva ha provocado, desde los tiempos de la Prehistoria, el establecimiento de comunidades humanas que han vivido en estas tierras. Para ello era necesario regular el cauce del río y poder contener las aguas destinadas a regadío, cosa que hicieron los romanos al construir el dique de la presa que todavía se conserva en esta localidad, y que permitió a los musulmanes hablar de este valle como una "vega verde, llena de flores, aguas corrientes, árboles sombrosos, pájaros cantores y toda clase de delicias".

Tras la conquista de Muel por las tropas del rey Alfonso I de Aragón, el dique sirvió además para controlar el abastecimiento de agua a Zaragoza, potenciar la agricultura y consolidar la artesanía de la cerámica.

La importancia de esta obra hidráulica fue notable y cuenta la tradición que junto a ella construyeron los musulmanes una mezquita, edificio que fue sustituido en la edad media por la actual Ermita de la Virgen de la Fuente que se levantó sobre el mismo dique romano.

Es un dique realizado en piedra sillar bien labrada que sirve de pedestal a la Ermita de la Virgen de la Fuente y como muro de contención al agua del Río Huerva a su paso por esta localidad.

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